Los empleados públicos
Pocas veces algunas personas se detienen a reflexionar sobre la función de los servidores públicos y a quién deben entregar cuentas de su actividad laboral. Somos los ciudadanos quienes contratamos a algún personaje con nuestro voto en las urnas, somos nosotros quienes con nuestros impuestos les pagamos; por consiguiente, son nuestros empleados.
Emplear, según el diccionario de la Real Academia Española (RAE), en su primera acepción:
Ocupar a alguien, encargándole un negocio, comisión o puesto.
Es decir, lo empleamos, utilizamos u ocupamos para que realiza administre los recursos públicos, maneje la agenda pública, sea la imagen pública y mantenga las relaciones internacionales, diplomáticas,políticas y sociales a nombre de sus representados. Para eso les pagamos. Por lo tanto, realizar bien dichas actividades NO es un plus ni merece reconocimiento extra por una simple razón: Es ese su trabajo, para eso se le contrató y se le da un sueldo.
Entonces, si cuando a una persona se le asigna una actividad, se ocupa de ella y se le emplea, es empleado. Gústeles o no a algunas personas, son empleados y hay que exigir resultados. Somos sus patrones y están obligados a entregarnos cuentas siempre que lo exijamos. Claro que mientras creamos que nos "hacen el favor", no vamos a obtener nada porque estamos sometidos.



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